Fiestas Medievales

Resumir la historia medieval de España no es fácil porque abarca un periodo de más de mil años, entre los siglos V y XV, lleno de elementos culturales, políticos y religiosos que marcarán muchos de los acontecimientos más importantes del medioevo español. La invasión de los visigodos se caracteriza principalmente, por no ser una conquista colonizadora: este pueblo llega a la Península Ibérica en una ola de inmigración masiva y viven al inicio como “huéspedes” del Impero Romano.

Más tarde, con la decadencia y ruina del Imperio Romano, los visigodos se aprovechan y pasan a ser la clase dominante, estableciendo un nuevo estado nacional. Es el rey Eurico (466-484) quien llevará a los visigodos a la creación de su estado independiente, que luego se convierte en el más poderoso de Occidente.

Como la cultura de los visigodos era menos desarrollada, éstos adoptan la cultura de los romanos, para el funcionamiento de su estado: la lengua oficial es el latín, los principios básicos de sus leyes se basan en el derecho romano, y el mismo rey, que se siente heredero de los emperadores de Roma, adopta la vestimenta y colores de éstos, así como su corona.

Cascos de los conquistadores españoles

A la caída del Estado Romano, la Iglesia se mantiene fuerte y poderosa. Bajo los visigodos, su presencia se hara más fuerte, con hitos como las guerras de la Reconquista, el nombre de Reyes Católicos con que se conoce a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, la conquista y colonización de América y otras partes del mundo conformando el Imperio Español. El logro mayor de los visigodos en la escena política, es la unificación de la Península. El arte en la época de los visigodos se concentra casi exclusivamente en lo religioso.

El año 1492 es clave para el futuro de España:
Se finaliza la Reconquista cristiana de la Península, con la toma de Granada, último reino árabe que sobrevivía como una isla cultural, enmedio del empuje de los reinos cristianos, que desde 1250 había reconquistado casi todo el territorio peninsular.
Se expulsa a las comunidades judías, con lo cual se completa la unificación religiosa de la Península. De aquí en adelante, España será católica únicamente.
Capitaneados por Cristobal Colón, los españoles llegan a América, y reclaman las nuevas tierras para la corona de Castilla y la Fe Católica. Esto hace que España se convierta, en muy pocos años, en el Primer Imperio Mundial, con posesiones alrededor de todo el planeta.

En la esfera política, las colonias americanas le permitieron a España convertirse en el primer imperio realmente mundial. Lo anterior, unido a diferentes desarrollos dentro de Europa, hacen de España el estado más fuerte e importante del mundo durante muchos años.

Asimismo, en el plano lingüístico, la expansión española hacia América, otras partes de Europa y las islas Filipinas, hacen del castellano hasta nuestros días una lengua mundial.

En 1519 Carlos V se convierte en el nuevo Rey de Castilla, luego de la muerte de su abuelo, el Rey Fernando. A partir de ese año, España se convierte en una gran potencia mundial y en el imperio más grande del mundo. Sus posesiones incluían, además de América, territorios en el norte de África, parte de Italia, Flandes y Borgoña.

A raíz de sus política exterior, Carlos V termina perdiendo el apoyo de los principes gobernantes del Imperio Alemán y, como resultado, abdica y divide su imperio en dos partes. Una parte, que comprendía España, América, Flandes, Italia y Sicilia, pasa a manos de su hijo, Felipe II. La otra parte, el Imperio Alemán, queda en manos de su hermano Fernando.

Felipe II hizo de Madrid la capital fija de España, en 1561. Durante su reinado, se “descubre” y colonizan las Islas Filipinas, cuyo nombre se deriva de “Felipe”. Éste será el último momento expansivo de España por el mundo. Felipe II murió en 1598. Con su muerte, comienza la decadencia del gran Imperio Español.

Lo que históricamente se conoce como el “Siglo de Oro” español, abarca un periodo de 150 años: desde Carlos V, hasta la muerte de Felipe IV, en 1665. Es en este periodo que España experimenta el máximo esplendor en cuanto a producción artística.

Es el periodo del Renacimiento en toda Europa. Pero en España, tendrá características propias, debido a la situación especial y privilegiada en que el país se encuentra, en su papel de “Gran imperio del mundo”. A diferencia del resto de Europa, en el arte de España sobreviven rasgos medievales, especialmente las interpretaciones del mundo, el hombre y la naturaleza, desde la perspectiva religiosa.

Durante el Siglo de Oro se impone el movimiento barroco, tanto en la literatura como en la arquitectura y la pintura. Dentro de la literatura, España produce en este periodo obras clásicas, que marcan el comienzo de la era moderna en la literatura de Europa. Los tres géneros que se destacan son: la poesía, el teatro y la novela.

Entre los poetas más destacados del Siglo de Oro, tenemos a: Garcilaso de la Vega (1501-1536), Fray Luis de León (1528-1591), Luis de Góngora (1561-1627), y Francisco de Quevedo (1588- 1645).

Espada de los Templarios en Plata

Entre los dramaturgos más reconocidos, tenemos a: Lope de Vega (1562-1635), Tirso de Molina (1584-1648), Juan Ruiz de Alarcón (nacido en México. 1581-1639), y el máximo de todos, Calderón de la Barca (1600-1681).

En la novela sobresalen: la obra anónima, El Lazarillo de Tormes (1554); Francisco de Quevedo y, el más grande de todos, Miguel de Cervantes y Saavedra (1547-1616), autor de la inigualable obra El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, publicada en 1605 (primera parte) y 1615 (segunda parte).

Espada de Don Quijote de La Mancha
Espada de Don Quijote de La Mancha

En pintura sobresalen: Diego de Velásquez (1599-1660), considerado el “gran maestro español del barroco”; el Greco (muerto en Toledo en 1614, aunque nacido en Creta); y Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682).

En España la época medieval no solo abarca un largo periodo de tiempo, sino que su cultura, política, religión, arte, lengua, etc. se extendió a lo largo y ancho de todo el territorio español y de otros países de Europa y América. Así se entiende por qué no hay lugar de España en el que no se celebren fiestas y mercados medievales durante todos los meses del año.

Sería muy difícil destacar algunas fiestas y mercados medievales entre tantas y tan importantes que existen hoy en día. Es por esto que citamos un sitio web muy interesante y completo que recoge todas las ferias y mercados medievales de una manera muy metódica y completa, en el que se exponen mes a mes y por cada Comunidad Autónoma, estos acontecimientos festivos tan alegres, históricos y culturales de nuestro país que llenan de colorido e identidad a nuestras regiones y gentes.

VER PRECIOSOS PRODUCTOS DE LA ÉPOCA MEDIEVAL

Fiestas Vikingas

Los Annales Complutenses, del siglo XVII, hacen referencia a un desembarco cerca de Gijón realizado ese año por los vikingos que habían llegado en 54 naves y que subieron después por la cercana ría de Arosa. Más tarde, Ramiro I de Asturias les venció en La Coruña. De allí, la flota atacó las ciudades de Lisboa, Cádiz y Sevilla, todas ellas bajo el control de los omeyas del Emirato de Córdoba.

En 858, tras saquear Algeciras, Orihuela y las islas Baleares, establecen un base invernal en la Camarga, al Sur de Francia, desde donde saquean a Arlés y Nimes y suben por el río Ebro, y sus afluentes, para atacar a Pamplona, tomando prisionero al rey García I Íñiguez (859), liberándolo tras el pago de un importante rescate.

Por otra parte, la Historia compostelana, redactada aproximadamente entre 1107 y 1149, afirma que en 968 desembarcaron en Galicia: “A causa de nuestros pecados vinieron las gentes de los normandos a esta tierra y destruyeron la iglesia de Santa Eulalia de Curtis y otras de la comarca; sus sacerdotes fueron llevados presos y pasados por la espada; el fuego consumió las escrituras, y las mismas piedras perecieron por las llamas”.

Ese mismo año tuvo lugar la batalla de Fornelos, en la que el obispo de Santiago, Sisnando Menéndez, fue derrotado y muerto, dejando a los invasores vía libre para saquear la región. Según el cronista francés Dudon de Saint-Quentin, destruyeron dieciocho poblaciones, durante el año que estuvieron en tierras gallegas, hasta que Gonzalo Sánchez les derrotó, matando a su caudillo, Gundræd (Gunderedo). Gunderedo había llegado con cien barcos y ocho mil guerreros expresamente para saquear lo que llamaban Jakobsland (Tierra de Santiago).

Aunque las fuentes difieren, se considera que fueron entre dos y cuatro las oleadas de ataques vikingas a la Península Ibérica. Tras saquear toda la costa del norte de Europa, incluyendo las islas británicas, en 843 los vikingos se establecen en la ciudad francesa de Bayona, desde donde poder avanzar más hacía el sur.

Los vikingos llevan a cabo un segundo ataque a la península a finales del siglo X, de nuevo saqueando Lisboa, en 966, y Santiago de Compostela en 968 (la ciudad sería atacado de nuevo en 979), así como toda la costa de Al-Ándalus en 971.

Por otra parte, otros autores11? dividen la presencia vikinga en tres fases: un primer período de penetración indirecta, con el fin de obtener información y el mercadeo de esclavos; una segunda fase, dividido en dos períodos de sucesivas invasiones durante los siglos IX (en la España musulmana), X y XI (la España cristiana), seguida de una tercera fase, de asentamientos.

Hacha vikinga siglo VIII

Al-Ándalus
Los vikingos invaden al-Ándalus en 844, 889, 966 y 971. Las principales fuentes históricas sobre estos ataques proceden de escritos de los cronistas árabes Ibn al-Qutiyya e Ibn Idari, entre el 30 septiembre de 843 y el 1 de octubre 845 (año 229 y 230 en el mundo islámico). Son conocidos por los cronistas árabes genéricamente como majus (término general para paganos), almajuzes, almozudes o almonides, todos ellos términos derivados de majus o más específicamente, como al-Urdumâniyyun (o Nordumâni, del latín Normanni, Nordmanni, Lordomanni, Lormanes o Leodomanni).

Algeciras
858-862: La expedición vikinga que salió de su base de la Loira, con 62 naves, y liderada por Björn Costado de Hierro, hijo del caudillo Ragnar Lodbrok, y el caudillo Hastein, logra asaltar la ciudad de Jazirat al-Khadra (Algeciras) tras una asedio de tres días e incendia las mezquitas de la medina. Tras ser expulsada por la población local, que consigue apresar dos de sus barcos, la fuerza vikinga cruza el estrecho de Gibraltar a Nekor, en Marruecos, para después dirigirse a las islas Baleares. A su vuelta, la flota es sorprendida por la de Mohamed I de Córdoba, y aunque seriamente dañada, logra volver a su base con 20 naves, tres años más tarde, en 862.

Pomos para espadas vikingas

Cádiz
844: Después de sitiar a Lisboa durante tres días, se dirigen a Cádiz y toman (Qabpil, la Isla Menor, en Cádiz, ) para dirigirse después tierra adentro hasta Medina Sidonia, suben después por el Guadalquivir hacia Sevilla.

Lisboa
844: Tras abandonar La Coruña, la flota, de entre 80 y 100 naves, llega a Lisboa el 17 de septiembre. Otras fuentes señalan el 20 de agosto.
966: El 23 de junio fueron avistados 28 barcos vikingos en la costa de Qasr Abi Danis, hoy Alcácer do Sal, cerca de Lisboa. Tras una batalla naval con muchas pérdidas, los vikingos lograron hacerse con muchos prisioneros. Fueron alcanzados poco después en la costa del Algarve por una flota musulmana que había salido en su busca desde Sevilla y se recuperaron muchos de los prisioneros.
971: En junio de 971, se acercan un gran número de barcos vikingos a la costa aunque no logran llegar a tierra gracias a las fuerzas combinadas de las flotas musulmanas del Mediterráneo y del Atlántico que el califa Al-Hakam II envió para interceptarles. Una fuente no del todo fiable afirma que el año siguiente una flota vikinga que sí logró tomar tierra fue derrotada en el estuario del Tajo por esa misma flota musulmana combinada.

Sevilla
844: Tras tomar Cádiz, suben por el Guadalquivir y el 29 de septiembre llegan a Isla Menor. El día siguiente masacran los habitantes de Coria del Río y tres días más tarde toman Isbiliya, la Sevilla islámica. Durante las casi seis semanas siguientes se dedicaron a atacar a lugares más al interior como Córdoba, Morón y Constantina. El 11 de noviembre, en la batalla de Tablada, las fuerzas de Abd al-Rahmán II vencieron a los vikingos que habían sitiado a la ciudad de Sevilla durante una semana. Murieron mil vikingos en la batalla y Abd al-Rahmán ordenó ejecutar a los cuatrocientos prisioneros vikingos.
859: A pesar de las fortificaciones realizadas tras el ataque anterior, los vikingos entran de nuevo en la ciudad y destruyen la mezquita de Ibn Adabbas (la actual iglesia de San Salvador).

Asturias
Gijón
844: El 1 de agosto (aunque otras fuentes señalan el 31 de julio), es avistada la flota en la costa de Gijón, aunque no desembarcaron salvo para obtener agua.

Galicia
858
La Coruña
Los vikingos desembarcan en el Farum Brigantium, nombre por el que se conocía al actual faro de la Torre de Hércules.
Lugo
Tras su desembarque en La Coruña, los vikingos se adentran en la comarca de Chantada.
Santiago de Compostela
Suben por la ría de Arosa cien naves para atacar a la ciudad. Aunque se les paga un tributo para librarse del saqueo, los vikingos mantienen el asedio a la ciudad hasta que un ejército enviado por Ordoño I, y con el conde Pedro Theon al frente, logra vencerles. Se salvan sesenta y dos naves que se dirigen a Algeciras, aunque dos son después capturadas por las costas portuguesas.
899: Tras la donación que hizo Alfonso III de Asturias de los dos conventos en las islas Cíes (San Esteban, en la isla del Medio y San Martín, en la isla Sur) a la catedral de Compostela, estos son destruidos por Olaff, apodado El Gallego. Asimismo, desde las islas del archipiélago de Cortegada, subían por río Ulla para atacar a Santiago.
968: Una flota de cien naves, bajo el mando de Gundræd (Gunderedo), sube por la ría para atacar a la ciudad. El obispo Sisnando, tras haber conseguido en 966 permiso del rey Sancho para fortalecer la ciudad precisamente para prevenir una invasión, se enfrenta a los vikingos con un ejército en Fornelos, y muere en la batalla. Más tarde, en 971, Rudesindo, obispo de San Martín de Mondoñedo, junto con el conde Gonzalo Sánchez, vence a los vikingos en una batalla en la cual muere Gundræd. También murió el obispo en el combate.
970: Atacan a Galicia de nuevo y ocupan Santiago de Compostela durante un breve tiempo.

Levante español
Su paso por el Levante peninsular español incluye el saqueo de la costa de Murcia y el saqueo de la ciudad de Orihuela.
1031: Los vikingos establecen pequeños reinos o principados en Valencia, Almería, Denia y Baleares.

Reino de Pamplona
859: Desde su base invernal en la Camarga, al sur de Francia, la flota de Björn y Hastein llega a Pamplona tras subir por el río Ebro, y sus afluentes, el Aragón y el Arga, y toman prisionero al rey García Íñiguez de Pamplona. Le liberan tras el pago de un importante rescate.

Las principales festividades que se realizan en España son, entre otras, la Romería Vikinga de Catoira, generalmente la primera semana de agosto de cada año, en Catoira (Pontevedra), en la que “miles de personas se ponen en la piel de sus antepasados vikingos y desembarcan en Catoira con el objetivo de invadirla, pero los habitantes de la villa se lo ponen difícil. Eso sí, el arma de lucha es vino, con lo que todos acaban empapados (por dentro y por fuera) de la bebida morada. Al final, realizan una comida de conciliación, con gaitas de fondo”.

También tenemos la Fiesta Normanda de Foz, generalmente la última semana de agosto, en Foz (Lugo) reviviendo que “cuando los vikingos atacaron el Reino de Galicia, a los habitantes les dio no sé qué luchar contra ellos y le pidieron ayuda al obispo Gonzalo. El hombre derivó la petición de ayuda recurriendo nada más y nada menos que a las fuerzas divinas y, a golpe de milagros, hundió todos los barcos invasores excepto uno, para que pudieran contar lo sucedido y no volvieran. Además de la recreación del desembarco, hay teatro, un mercadillo medieval, juegos y hasta un funeral vikingo”.

VER ESPADAS VIKINGAS

VER HACHAS VIKINGAS

VER CASCOS VIKINGOS

VER ARMADURA VIKINGA EN CUERO

VER ESCUDOS VIKINGOS

VER ROPA DE ÉPOCA

VER MÁS ARTÍCULOS VIKINGOS