La Espada Ropera de Taza y la Espada Ropera de Lazo

Hay dos tipos de espadas roperas que son las espadas roperas de lazo y las espadas roperas de taza. La espada ropera pertenece a la época del Renacimiento y se llevaba como un aditamento de la ropa, de ahí su nombre de ropera.

Espada Ropera de Lazo Venice

En el siglo XVI, en España, cualquier espada que se acompañaba al vestido de un civil o de un militar en traje civil, era denominada ropera. Sólo se consideraba como espada no ropera las espadas puramente militares.

Una espada ropera de lazo está compuesta por los gavilanes largos no muy gruesos, un guardamano en forma de arco que protege los nudillos, uno o dos anillos perpendiculares al plano de la hoja y una serie de ramas que unen entre sí todos estos elementos por el anverso o zona exterior y por el reverso o zona interior de la guarnición.

Espada de cesta, año 1760

En algunos casos la punta del rival podía introducirse entre los diferentes ramales y lastimar la mano que empuñaba el arma. Por ello solían usarse guantes de cuero relativamente gruesos al luchar con este tipo de espadas.

Espada Rapiera Cromwell

Conforme evolucionaba la esgrima se hizo necesaria una mayor protección de la mano, por lo que entre los anillos de la guarnición de lazo, se le añadió un casquete semiesférico que tenía la forma de una taza, dando nombre a la espada de taza, la cual ofrecía un nivel de protección máximo de la mano, siendo al mismo tiempo ligera. Su uso se extendió principalmente por España e Italia, perdurando hasta bien entrado el siglo XVIII.

ESPADA ESCOCESA DE FAROL

Las espadas roperas de taza y de lazo no son pesadas ni incómodas de manejar, a pesar de que son armas de dimensiones considerables (algunas hojas superaban el metro de longitud), pero en la actualidad la medida varía de acuerdo el tamaño de la persona.

Las espadas roperas están dotadas de un óptimo equilibrio por lo que son muy rápidas en la mano e ideales para la práctica de la esgrima.

ESPADA ESCLAVONA ITALIANA

Son espadas muy elegantes y eran el complemento imprescindible de las vestimentas más caras y lujosas de los caballeros, sustituyendo totalmente el estilo de la Edad Media, donde el clasicismo de las espadas las hacía más sobrias y pesadas.

ESPADA ESPAÑOLA RAPIERA EN ORO

En los siglos XVI y XVII es cuando estas espadas roperas adquieren su mayor apogeo, extendiéndose desde España al resto de Europa, e integrándose en la indumentaria de todo caballero, sujeta por tanto a las variaciones de las modas, de ahí el diseño de su elaborada empuñadura tan barroca y ornamental.

Espada de Taza española

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Cestas medievales en forja para hacer fuego

La cocina medieval de los castillos solía estar situada en el patio o en la planta baja, separada del resto de las dependencias para evitar los incendios. Normalmente disponía de un gran fuego de cocina con diversos anexos como el horno para el pan.

En las cocinas de los nobles de la Edad Media las chimeneas eran amplias y altas. El uso de varios fogones divididos en varios compartimentos no era frecuente como en la actualidad. Los alimentos se cocinaban sobre el fuego de la chimenea.

También se preparaban pequeños calderos, cacerolas, sartenes, trípodes en los que se cocinaba con infiernillos llenos de brasas. Los arquitectos del siglo XIII comenzaron a instalar en las cocinas hornillos.

El fuego abierto se utilizaba para cocinar la mayoría de los alimentos durante la época medieval, ya fuera en el castillo o en la choza de una familia pobre.

Mientras que las clases bajas cocinaban sobre un fuego abierto dentro de sus chozas. Los métodos típicos usados al cocinar a fuego incluían asar, hornear, ahumar, hervir y freír.

La olla, caldero o cacerola medieval era el utensilio para cocinar, podía ser de barro o de metal, con una o dos asas.

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