Armaduras decorativas y funcionales de combate con gorjal hombreras brazales grebas peto escarcela codales guanteletes protección piernas cota de malla

Fiestas Celtas

La fecha del Festival del Mundo Celta es variable, ya que el festival se celebra al final de la segunda semana completa de julio. Como ejemplo vemos la programación en las siguientes fechas: del jueves 13 al domingo 16 de julio de 2017; del jueves 12 al domingo 15 de julio de 2018; del jueves 11 al domingo 14 de julio de 2019. Entre las variadas festividades celtas  que se celebran anualmente en España queremos destacar las fiestas celtas de Ortigueira, pueblo de la Provincia de A Coruña, Galicia, uno de los referentes mundiales de la música folk. En 2005 este certamen fue calificado como uno de los eventos de Interés Turístico Internacional. Otra festividad a destacar es la Feria Celta en Porto do Son, también A Coruña.

En el extremo Occidental de Europa, los “fisterres” o “finisterres” (que significa “Fin de la Tierra” o “Extremo Occidente”)  por ser las regiones situadas más al Oeste del viejo continente, cartografiaron los territorios de los llamados países celtas, que desde la antigüedad han sostenido relaciones comerciales y culturales que hoy en día se mantienen a través de la música y la reivindicación de unas raíces culturales compartidas, en particular el uso de una lengua celta.

Los vínculos se extienden desde Escocia hasta Galicia y su entorno, abarcando la Costa Cantábrica y parte de los territorios de la meseta, pasando además por Irlanda, la Isla de Man, Cornualles, Gales y Bretaña francesa.

Hasta el siglo V el conjunto entero de las Islas Británicas y gran parte de lo que es hoy Europa Occidental eran predominantemente celtas, pero solo los extremos situados al noroeste del continente conservaron sus lenguas y su cultura celta. Allí la romanización fue tardía o inexistente y las invasiones germánicas no las alcanzaron o no llegaron a integrar a las poblaciones locales.

Se puede considerar que casi todas las regiones del Oeste y Centro de Europa han tenido alguna influencia celta en el pasado. En algunas de ellas existen movimientos que pugnan por el reconocimiento de dichos lugares como naciones celtas como es el caso de Galicia, Asturias y Cantabria, en el norte de España.

Este fenómeno, denominado “celtofilia” o “celtomanía” se ha extendido a otros países europeos como Inglaterra y Francia, o provincias como la de León (España) o Valonia (Bélgica), justificándose casi siempre con base en una conexión cultural común de orígenes milenarios. Su origen puede estar en una reinterpretación contemporánea del folklore y de las músicas tradicionales de estos lugares, en las que como elemento instrumental común suele aparecer la gaita o cornamusa.

Bolsa Celta marrón trisquel

Los celtas de las regiones europeas, celebraban sus fiestas y ritos con los cambios de estación. Siguiendo el ritmo de las cuatro estaciones tenemos las cuatro fiestas celtas más conocidas: la de Samhain, Beltayne, Ymbolc, y Lugnasad, en ellas el hombre celta se abría a los poderes de la fertilidad, la purificación, el contacto con el mundo invisible de los muertos y la veneración del dios Lug.

Los celtas de la Península Ibérica o “celtibéricos” se llamaban de diferente manera, dependiendo de la zona o tribu donde se establecieron, tales como los Galaicos, Cántabros, Astures, Belos, titos y pelendones, Arévacos, Vacceos, Celtíberos, Vettones, Carpetanos y Lusitanos.

La transición entre el final de la Edad de Bronce y la Edad de Hierro muestran una influencia de la población local a la que se puede llamar “proto-céltica”. Los ritos relacionados con los guerreros nos manifiestan que para los celtas la guerra y la muerte eran elementos principales y muy presentes.

Existe una teoría que sostiene que el origen de la cultura celta estuvo precisamente en la Península Ibérica, en el siglo VII a.C. y se extendió desde el territorio ibérico hacia el resto de Europa, configurando así el mundo céltico europeo que conocemos.

Todos los celtas de la Península tienen armas como la espada corta de antenas, puñal, lanza, honda y hacha de mano. Son mercenarios de íberos, griegos y cartagineses. En la Hispania romana los celtas conservan sus costumbres y lenguas, sobre todo en el norte con pocas ciudades y vida pastoril, conservarán sus castros (civitas) con tierras tribales y serán auxiliares en el ejército (astures, cántabros, arévacos, vetones).

 

Con la crisis romana bajo-imperial, cántabros y vascones vuelven a sus razzias, recobran su independencia con los visigodos, al ser éstos expulsados de Francia por los francos, gobernando Hispania, y tras la caída de este reino por los musulmanes, astures y cántabros les vencen en Covadonga.

VER ESCUDOS CELTAS

VER ESPADAS CELTAS

VER OTROS PRECIOSOS ARTÍCULOS CELTAS

VER OTROS PRODUCTOS DE ÉPOCA

Fiestas Griegas

Los primeros pobladores de la Península Ibérica fueron los fenicios, griegos y cartagineses. Los griegos vinieron a España entre los siglos VII – III a.C. y sustituyeron a los fenicios. Los griegos llegaron por primera vez a España en el siglo VII a.C. y poco después fundaron la ciudad de Emporion, conocida hoy como Ampurias, en la costa catalana. Los griegos, igual que los fenicios, colonizaron la zona del litoral de Levante, pero no penetraron el interior de la Península, ya que no tenían espíritu conquistador, sus intereses eran los comerciales.

Las colonizaciones fenicia y griega, se parecen en cuanto a su carácter periférico (no intentan el control total de la Península). Sin embargo son diferentes en cuanto a que los griegos construyeron verdaderas ciudades estados totalmente autónomas, a semejanza de las ciudades de la metrópoli.

La importancia mayor de la colonización griega consistió en traer a España la idea del comercio, la industria y la agricultura. Fueron ellos quienes introdujeron los cultivos de la uva y el olivo. Fueron también los griegos quienes introdujeron las “artes del espíritu”, con su teatro, su poesía y su filosofía.

Las fiestas de la vendimia hunden sus orígenes en el culto griego a Dionisos, divinidad de la fecundidad, la vegetación y la producción vinícola. La mitología griega cuenta que el primer hombre que cultivó la vid fue Icario, un rey griego al que instruyó en sus artes el mismo dios, llamado Baco por los romanos.

En tiempos de Homero, los viticultores griegos de renombre, agasajaban cada año a los pueblos cercanos en las fiestas de la vendimia; esto les daba poder y prestigio en la región. Posiblemente con técnicas importadas de Egipto, los griegos difundieron la vitivinicultura por todo el Mediterráneo europeo, llevando con ello a sus colonias de la Península Itálica, Francia e Hispania, sus tradiciones, entre ellas la celebración de la vendimia.

En tiempo de vendimia, España es una fiesta. Desde mediados de agosto hasta bien entrado octubre, casi todas las regiones de España se vuelcan en la vendimia; agricultura, economía y folklore se dan la mano en las celebraciones que la acompañan. Llega el momento de la recolecta. Pocas cosas hay mas hermosas que contemplar extensos campos de viñas con frutos madurados lentamente al calor del sol.

Pocos ritos hay tan gratificantes como como el de pisar la uva. Es tiempo de fiesta, es tiempo de celebrar y agradecer lo que la tierra nos ofrece tras arduos meses de trabajo, de celo, de mimo para poder degustar estos exquisitos caldos. España es un país de vinos, y el mundo del vino es un mundo mágico.

En cuanto a las fiestas y celebraciones españolas en torno a la cultura del Olivar y del Aceite de Oliva se viven como actos públicos y sociales donde las tradiciones se exaltan y se renuevan los lazos con la comunidad Olivarera. El comienzo de la campaña de Aceituna, la extracción del primer Aceite del Año y el remate de la campaña son algunos de los hitos vinculados al Olivo que se festejan en distintos lugares de España, a lo largo de todo el año, principalmente de marzo a septiembre. Ya sea en torno a la uva o al olivo suelen celebrarse festividades en las que se incluyen catas, degustaciones, mercados medievales, tradiciones, folklore, etc.

Espada guerrero hoplita

VER ESPADAS GRIEGAS

VER CASCOS GRIEGOS

VER ESCUDOS GRIEGOS

VER MÁS TEMÁTICA GRIEGA

VER MÁS PRODUCTOS GRIEGOS

Fiestas Vikingas

Los Annales Complutenses, del siglo XVII, hacen referencia a un desembarco cerca de Gijón realizado ese año por los vikingos que habían llegado en 54 naves y que subieron después por la cercana ría de Arosa. Más tarde, Ramiro I de Asturias les venció en La Coruña. De allí, la flota atacó las ciudades de Lisboa, Cádiz y Sevilla, todas ellas bajo el control de los omeyas del Emirato de Córdoba.

En 858, tras saquear Algeciras, Orihuela y las islas Baleares, establecen un base invernal en la Camarga, al Sur de Francia, desde donde saquean a Arlés y Nimes y suben por el río Ebro, y sus afluentes, para atacar a Pamplona, tomando prisionero al rey García I Íñiguez (859), liberándolo tras el pago de un importante rescate.

Por otra parte, la Historia compostelana, redactada aproximadamente entre 1107 y 1149, afirma que en 968 desembarcaron en Galicia: “A causa de nuestros pecados vinieron las gentes de los normandos a esta tierra y destruyeron la iglesia de Santa Eulalia de Curtis y otras de la comarca; sus sacerdotes fueron llevados presos y pasados por la espada; el fuego consumió las escrituras, y las mismas piedras perecieron por las llamas”.

Ese mismo año tuvo lugar la batalla de Fornelos, en la que el obispo de Santiago, Sisnando Menéndez, fue derrotado y muerto, dejando a los invasores vía libre para saquear la región. Según el cronista francés Dudon de Saint-Quentin, destruyeron dieciocho poblaciones, durante el año que estuvieron en tierras gallegas, hasta que Gonzalo Sánchez les derrotó, matando a su caudillo, Gundræd (Gunderedo). Gunderedo había llegado con cien barcos y ocho mil guerreros expresamente para saquear lo que llamaban Jakobsland (Tierra de Santiago).

Aunque las fuentes difieren, se considera que fueron entre dos y cuatro las oleadas de ataques vikingas a la Península Ibérica. Tras saquear toda la costa del norte de Europa, incluyendo las islas británicas, en 843 los vikingos se establecen en la ciudad francesa de Bayona, desde donde poder avanzar más hacía el sur.

Los vikingos llevan a cabo un segundo ataque a la península a finales del siglo X, de nuevo saqueando Lisboa, en 966, y Santiago de Compostela en 968 (la ciudad sería atacado de nuevo en 979), así como toda la costa de Al-Ándalus en 971.

Por otra parte, otros autores dividen la presencia vikinga en tres fases: un primer período de penetración indirecta, con el fin de obtener información y el mercadeo de esclavos; una segunda fase, dividido en dos períodos de sucesivas invasiones durante los siglos IX (en la España musulmana), X y XI (la España cristiana), seguida de una tercera fase, de asentamientos.

Hacha vikinga siglo VIII

Al-Ándalus
Los vikingos invaden al-Ándalus en 844, 889, 966 y 971. Las principales fuentes históricas sobre estos ataques proceden de escritos de los cronistas árabes Ibn al-Qutiyya e Ibn Idari, entre el 30 septiembre de 843 y el 1 de octubre 845 (año 229 y 230 en el mundo islámico). Son conocidos por los cronistas árabes genéricamente como majus (término general para paganos), almajuzes, almozudes o almonides, todos ellos términos derivados de majus o más específicamente, como al-Urdumâniyyun (o Nordumâni, del latín Normanni, Nordmanni, Lordomanni, Lormanes o Leodomanni).

Algeciras
858-862: La expedición vikinga que salió de su base de la Loira, con 62 naves, y liderada por Björn Costado de Hierro, hijo del caudillo Ragnar Lodbrok, y el caudillo Hastein, logra asaltar la ciudad de Jazirat al-Khadra (Algeciras) tras una asedio de tres días e incendia las mezquitas de la medina. Tras ser expulsada por la población local, que consigue apresar dos de sus barcos, la fuerza vikinga cruza el estrecho de Gibraltar a Nekor, en Marruecos, para después dirigirse a las islas Baleares. A su vuelta, la flota es sorprendida por la de Mohamed I de Córdoba, y aunque seriamente dañada, logra volver a su base con 20 naves, tres años más tarde, en 862.

Pomos para espadas vikingas

Cádiz
844: Después de sitiar a Lisboa durante tres días, se dirigen a Cádiz y toman (Qabpil, la Isla Menor, en Cádiz, ) para dirigirse después tierra adentro hasta Medina Sidonia, suben después por el Guadalquivir hacia Sevilla.

Lisboa
844: Tras abandonar La Coruña, la flota, de entre 80 y 100 naves, llega a Lisboa el 17 de septiembre. Otras fuentes señalan el 20 de agosto.
966: El 23 de junio fueron avistados 28 barcos vikingos en la costa de Qasr Abi Danis, hoy Alcácer do Sal, cerca de Lisboa. Tras una batalla naval con muchas pérdidas, los vikingos lograron hacerse con muchos prisioneros. Fueron alcanzados poco después en la costa del Algarve por una flota musulmana que había salido en su busca desde Sevilla y se recuperaron muchos de los prisioneros.
971: En junio de 971, se acercan un gran número de barcos vikingos a la costa aunque no logran llegar a tierra gracias a las fuerzas combinadas de las flotas musulmanas del Mediterráneo y del Atlántico que el califa Al-Hakam II envió para interceptarles. Una fuente no del todo fiable afirma que el año siguiente una flota vikinga que sí logró tomar tierra fue derrotada en el estuario del Tajo por esa misma flota musulmana combinada.

Sevilla
844: Tras tomar Cádiz, suben por el Guadalquivir y el 29 de septiembre llegan a Isla Menor. El día siguiente masacran los habitantes de Coria del Río y tres días más tarde toman Isbiliya, la Sevilla islámica. Durante las casi seis semanas siguientes se dedicaron a atacar a lugares más al interior como Córdoba, Morón y Constantina. El 11 de noviembre, en la batalla de Tablada, las fuerzas de Abd al-Rahmán II vencieron a los vikingos que habían sitiado a la ciudad de Sevilla durante una semana. Murieron mil vikingos en la batalla y Abd al-Rahmán ordenó ejecutar a los cuatrocientos prisioneros vikingos.
859: A pesar de las fortificaciones realizadas tras el ataque anterior, los vikingos entran de nuevo en la ciudad y destruyen la mezquita de Ibn Adabbas (la actual iglesia de San Salvador).

Asturias
Gijón
844: El 1 de agosto (aunque otras fuentes señalan el 31 de julio), es avistada la flota en la costa de Gijón, aunque no desembarcaron salvo para obtener agua.

Galicia
858
La Coruña
Los vikingos desembarcan en el Farum Brigantium, nombre por el que se conocía al actual faro de la Torre de Hércules.
Lugo
Tras su desembarque en La Coruña, los vikingos se adentran en la comarca de Chantada.
Santiago de Compostela
Suben por la ría de Arosa cien naves para atacar a la ciudad. Aunque se les paga un tributo para librarse del saqueo, los vikingos mantienen el asedio a la ciudad hasta que un ejército enviado por Ordoño I, y con el conde Pedro Theon al frente, logra vencerles. Se salvan sesenta y dos naves que se dirigen a Algeciras, aunque dos son después capturadas por las costas portuguesas.
899: Tras la donación que hizo Alfonso III de Asturias de los dos conventos en las islas Cíes (San Esteban, en la isla del Medio y San Martín, en la isla Sur) a la catedral de Compostela, estos son destruidos por Olaff, apodado El Gallego. Asimismo, desde las islas del archipiélago de Cortegada, subían por río Ulla para atacar a Santiago.
968: Una flota de cien naves, bajo el mando de Gundræd (Gunderedo), sube por la ría para atacar a la ciudad. El obispo Sisnando, tras haber conseguido en 966 permiso del rey Sancho para fortalecer la ciudad precisamente para prevenir una invasión, se enfrenta a los vikingos con un ejército en Fornelos, y muere en la batalla. Más tarde, en 971, Rudesindo, obispo de San Martín de Mondoñedo, junto con el conde Gonzalo Sánchez, vence a los vikingos en una batalla en la cual muere Gundræd. También murió el obispo en el combate.
970: Atacan a Galicia de nuevo y ocupan Santiago de Compostela durante un breve tiempo.

Levante español
Su paso por el Levante peninsular español incluye el saqueo de la costa de Murcia y el saqueo de la ciudad de Orihuela.
1031: Los vikingos establecen pequeños reinos o principados en Valencia, Almería, Denia y Baleares.

Reino de Pamplona
859: Desde su base invernal en la Camarga, al sur de Francia, la flota de Björn y Hastein llega a Pamplona tras subir por el río Ebro, y sus afluentes, el Aragón y el Arga, y toman prisionero al rey García Íñiguez de Pamplona. Le liberan tras el pago de un importante rescate.

Las principales festividades que se realizan en España son, entre otras, la Romería Vikinga de Catoira, generalmente la primera semana de agosto de cada año, en Catoira (Pontevedra), en la que “miles de personas se ponen en la piel de sus antepasados vikingos y desembarcan en Catoira con el objetivo de invadirla, pero los habitantes de la villa se lo ponen difícil. Eso sí, el arma de lucha es vino, con lo que todos acaban empapados (por dentro y por fuera) de la bebida morada. Al final, realizan una comida de conciliación, con gaitas de fondo”.

También tenemos la Fiesta Normanda de Foz, generalmente la última semana de agosto, en Foz (Lugo) reviviendo que “cuando los vikingos atacaron el Reino de Galicia, a los habitantes les dio no sé qué luchar contra ellos y le pidieron ayuda al obispo Gonzalo. El hombre derivó la petición de ayuda recurriendo nada más y nada menos que a las fuerzas divinas y, a golpe de milagros, hundió todos los barcos invasores excepto uno, para que pudieran contar lo sucedido y no volvieran. Además de la recreación del desembarco, hay teatro, un mercadillo medieval, juegos y hasta un funeral vikingo”.

VER ESPADAS VIKINGAS

VER HACHAS VIKINGAS

VER CASCOS VIKINGOS

VER PETOS Y CORAZAS VIKINGAS

VER ESCUDOS VIKINGOS

VER ROPA DE ÉPOCA

VER MÁS ARTÍCULOS VIKINGOS

VER MÁS TEMÁTICA VIKINGA