Abrecartas y más del Juego de Tronos

Juego de Tronos es una serie inspirada en las novelas de J. R. R. Tolkien, que ha tenido un fenómeno de seguimiento y de fanaticada increíble. Tolkien denominó “mundo secundario” a aquel que no tiene ningún vínculo con el nuestro y es imposible de acuerdo con el sentido común, pero es coherente dentro de sus propias reglas, las cuales no pueden ser arbitrarias.

Tolkien comienza a construir el inmenso “mundo secundario” a su regreso de los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial. Hay quienes dicen que la idea del “mundo secundario” se parece a la del “mundo paralelo” de la física cuántica, con su “multiverso”, sus realidades alternativas y sus partículas que desaparecen tragadas por dimensiones desconocidas.

La Edad Media del “Juego de tronos” de la saga Canción de Hielo y Fuego, nos trae la espada de Eddard Stark, mano derecha del Rey Robert, a quien apoya y aconseja cuando lo necesita en las tierras del sur.

El autor de la saga George R. R. Martin, supervisó personalmente la creación de las espadas, que miden unos 140 centímetros.

La réplica de la espada de Eddard Stark Ice de Juego de Canción de Hielo y Fuego de Juego de Tronos viene con la hoja acanalada en acero inoxidable tipo damasquinada y con acabados en bronce o en níquel.

Algunas de esta réplicas incluyen una tabla de madera serigrafiada con el escudo de Stark para colgar.

Tenemos productos oficiales de Juego de Tronos para los fans deseosos de esta espectacular y fantástica saga.

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William Wallace y su espada mandoble

Willlian Wallace fue un destacado líder militar escocés, que vivió entre 1270 y 1305. Aunque de origen humilde lideró a las tropas escocesas logrando importantes victorias sobre las tropas de Eduardo I el Zanquilargo rey de Inglaterra.

Espada de William Wallace
Espada de William Wallace

Después de derrotar al Conde de Surrey y su ejército formado por 300 caballeros pesados y 10.000 infantes en la Batalla de Stirling Bridge en 1297, William fue nombrado “Guardian de Escocia”.

Entre las campañas más audaces que llevó a cabo William Wallace cabe destacar la campaña contra la ciudad de York, la más importante el norte de Inglaterra, la cual logró conquistar. Sus campañas llegaron a tal punto que el mismo rey Eduardo I se dirigió a su encuentro en Falkirk. Los escoceses para mermar el poderío inglés utilizaron la táctica de “tierra quemada”, consistente en no dejar nada de comida (ni para las tropas ni para los caballos), para de esta forma debilitar al ejército invasor y entablar la lucha en condiciones de superioridad, puesto que la superioridad numérica de los ingleses era demasiado grande, y con esta táctica esperaban poder mermar las fuerzas de los soldados enemigos.

Esta táctica tuvo un éxito moderado, puesto que si bien no les concedió la victoria, si les permitió evitar la invasión de Escocia por parte de los ingleses.

William Wallace

Eduado I lanzó a sus caballeros pesados sobre las lineas escocesas, pero los escoceses pertrechados con unas largas lanzas de dos metros “Schiltroms” lograron frenar la carga de la caballería inglesa, pero cuando parecía que podían obtener la victoria Eduardo I ordenó a sus arqueros galeses que entraran en acción, lanzando una lluvia de flechas que aniquiló a las fuerzas escocesas. Willian Wallace logró huir pero su derrota lo llevó a estar varios años desaparecido, entablando contactos con los reyes de varios reinos, entre ellos Castilla y Francia así como con la Santa Sede en un esfuerzo por conseguir aliados para la lucha contra los ingleses.

Desgraciadamente para él su propio sirviente le traicionó en 1305, entregándole a los ingleses que lo trasladaron a Londres donde sería juzgado por alta traición, siendo hallado culpable. La pena a la que fue condenado debía de ser un aviso para las futuras rebeliones y por tanto fue ejemplarizante, siendo ahorcado, arrastrado por las calles atado a un caballo y finalmente torturado y descuartizado. Siendo sus extremidades repartidas por diversas partes del Inglaterra y su cabeza colgada en el Puente de Londres para servir como aviso a los enemigos de Inglaterra.

Espada Claymore William Wallace

El arma que utilizaba William Wallace era una espada de grandes dimensiones, más de un metro y medio de longitud, actualmente se puede disfrutar de una replica de esta espada en Stirling, en el monumento a William Wallace.

Se trata de una gran espada de batalla del tipo de las que se usaban en la época, estas eran armas que se usaban a dos manos que se utilizaban como armas de filo, eran mas indicadas para dar grandes golpes que produjesen cortes que para clavarse en el objetivo, cosa que su gran tamaño dificultaba enormemente aunque este tamaño permitía usarlas como una lanza, cargando con ella e hiriendo a soldados que portasen una armadura de campaña.

Escultura de William Wallace
Escultura de William Wallace

En la fabricación de este tipo de espadas había que tener especial cuidado con el equilibrado del arma, puesto que al ser de un tamaño tan elevado las proporciones de cada parte del arma tenían que ser perfectas para no restar eficacia a ésta. Eran de acero templado y tenían los bordes afilados, excepto en una zona cerca de la empuñadura que les permitiera poder colocar ahí una mano para poder hacer frente a los golpes del enemigo.

Era un arma eminentemente diseñada para el uso por la infantería, puesto que su manejo a caballo no resultaba nada sencillo. Era el arma perfecta para hacer frente a tropas de infantería agrupadas, puesto que con su larga hoja se podía herir a varios soldados de un solo golpe, además a causa del peso de la hoja que era elevado (entre los 2,5 y los 5 kilos) permitía causar heridas incluso a enemigos que portaran una malla o un arnés de cuero. Estas armas causaban estragos entre las filas compactas de los lanceros, permitiendo disgregarlas acabando así la unión de estos, que era su principal fuerza.

Espada Claymore
Espada Claymore

Como el manejo de este tipo de arma requería del uso de las dos manos, lo cual no les permitía portar un escudo, ante lo cual los soldados que utilizaban este tipo de espadas solían vestir armaduras para poder hacer frente a los golpes de los adversarios.

Sus dimensiones y peso nos llevarían a pensar que estas eran unas armas lentas, pero parece ser que los soldados que las portaban podían moverlas con la misma facilidad que las espadas de mano y media.

ESPADA MANDOBLE CLAYMORE WILLIAM WALLACE

El mundo del cine y del cómic han tendido a sobre dimensionar estas espadas, puesto que las representaban con una longitud superior a los dos metros y con una anchura de más de 30 cm, tamaño que haría totalmente imposible de manejar la espada.

Cabe destacar para ampliar la información acerca de esta espada y de la figura de William Wallace la versión cinematográfica rodada por Mel Gibson en 1995, ganadora de cinco Óscares, incluido el de mejor película. En ella podemos tener una imagen bastante aproximada a la figura de William Wallace y a las armas utilizadas en la época.

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