Fiestas Fenicias

La colonización fenicia de la Península Ibérica comenzó alrededor del año 1.100 a.C. con la fundación de la ciudad de Gádir (Cádiz), primera colonia creada en Occidente. Los fenicios solían establecer sus asentamientos en las islas cercanas a la costa o penínsulas próximas a un enclave fluvial, como Ibiza que también fue fundada por los fenicios.

Las principales actividades económicas que llevaban a cabo en su vida cotidiana son las salazones de pescado. Desde Cádiz hasta Almería encontramos una red de pequeñas factorías, que podrían ser estatales o privadas. Muy relacionado con esta industria encontramos talleres de alfarero, donde se fabricaban y almacenaban los recipientes dedicados a la industria de los salazones y su transporte y comercialización, con existencia de almacenes cerca de los puertos y muy parecidos a los centros administrativos propios del Próximo Oriente.

Un ejemplo de la influencia cultural de los fenicios en Iberia lo tenemos en la Dama de Elche, la escultura más representativa de la Edad Antigua en España que constituye una versión íbera de la diosa de la fecundidad fenicia Astarté. De hecho, las joyas y amuletos de la ilustre Dama ilicitana son de origen fenicio.

Una de las fiestas populares españolas de orígenes fenicios, es la Festividad de los Mayos. Es una celebración primaveral que generalmente se hace coincidir con el primer domingo de mayo. Esta fiesta también es común en muchos países de Europa donde existen algunas variantes similares de esta festividad de origen fenicio y griego.

La fiesta mayumea fenicia exaltaba la primavera. En la península Ibérica se celebran en casi todas las regiones (tanto de España como de Portugal). La maya o el mayo es un tronco o palo de 25 a 30 metros de altura (árbol de mayo) que se alza o se alzaba en algunas regiones de Europa, en la plaza o lugar público durante el mes de mayo y donde concurrían los mozos y mozas a divertirse con bailes y festejos. Los jóvenes competían por trepar por el árbol hasta llegar a la parte superior donde debían coger una bandera, mientras las muchachas les animaban desde abajo bailando y cantando en torno al árbol.

En España se celebra la fiesta de los Mayos en Castilla-La Mancha, en la Comunidad de Madrid, en Castilla y León, en la Región de Murcia, en Navarra, Galicia, Andalucía, Extremadura, Aragón y País Vasco. Al cristianizarse estas fiestas pasaron a celebrarse como las fiestas de la Virgen María.

Los Mayos en el mundo son también celebrados en el Reino Unido conocida como May Day. La adición del entrelazamiento de cintas al tronco parece haber sido influenciada por una combinación de la moda teatral del siglo XIX y la visión de las personas, como John Ruskin. Parejas de niños y niñas (o de hombres y mujeres) alternativamente de pie alrededor de la base del palo, cogían las cintas por el extremo inferior. Se entrecruzaban unos con otros hasta que las cintas quedaban tejidas alrededor del poste y los danzantes se encontraban en la base.

En Francia, la festividad de los Mayos se vinculó a la Reina de Mayo o Reina Maya, una muchacha virgen, representación de la pureza de la joven Primavera, a la que se agasajaba durante todas la festividad. Otra forma de celebrar la festividad del Mayo era colgando los campesinos en las puertas de sus amadas un ramo verde entrelazado con hojas de acanto y también era costumbre plantar un árbol (llamado Mayo), enfrente del hogar de aquellos a los que se quiere agasajar. Ejemplo de ello es el árbol de Mayo que plantaba tradicionalmente la curia de París en el patio del Louvre conocido desde entonces como patio de Mayo. En Niza es conocida como Batalla de las Flores.

En Italia, concretamente en la Toscana y también en toda la península italiana, el primero de mayo es costumbre cantar Il Maggio que son coplillas de muy diversa índole, la mayoría de ocasiones amorosas que los jóvenes cantaban para festejar la llegada de la primavera. En Lucano, los Maggi tienen un carácter auspiciatorio y en el Albero della Cuccagna (“Fiesta del Árbol”) que se celebra en Siracusa, (Sicilia), durante el mes de mayo.

En Alemania, el escritor Wilhelm Mannhardt cita en su obra Mitos Germánicos, los baños rituales en agua de rocío en el 2 de mayo. En el primero día de mayo es tradicional la plantación de un poste que recibe el nombre de Maibaum.

En Bélgica, era costumbre entre las muchachas casaderas de Lieja reunirse el primer día de mayo al amanecer, antes de la salida del sol, para buscar tres brotes juntos de caña florida o tres briznas grandes de hierba procediendo a cortarlos a igual altura para proceder a atarlos cada uno con un hilo de seda de un color distinto: negro (que representa a la soltería), rojo (que representa al amor apasionado) y verde, (que representa a los deseos más ocultos). Diez días después, las mujeres acudían al lugar donde hubieren atado los brotes para ver cual había despuntado más, siendo éste el pronóstico de sus amores.

En Suiza, existe la festividad de los Mayos en Onex, Cantón de Ginebra. En Zúrich, incluso en el 1910 se realizaban grandes celebraciones por esta festividad, en la que una procesión de niños que recorrían las calles portando arcos florales que precedían al gran pelele blanco, personificación del invierno, que posteriormente era llevado a la plaza del Ayuntamiento para ser entregado a las llamas del fuego purificador de la primavera. El Cantón de Ginebra celebra “le Feuillu” el primer domingo de Mayo.

En Suecia es conocida la antigua tradición por la que se elige al “Conde de las Flores” en el desarrollo de una multitudinaria verbena celebrada durante la última noche del mes de abril.

En la República Checa esta festividad recibe el nombre de májka o máj y es todavía popular en los pueblos del país. Los pueblos compiten para obtener máj más altos que los de sus vecinos y durante la noche los jóvenes del pueblo hacen guardia para mantener el máj a salvo de vándalos de pueblos de vecinos y al mismo tiempo intentar incursiones en los pueblos vecinos para dañar sus máj.

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