Crespina campesina medieval

La crespina medieval fue un recurso de la indumentaria femenina para suavizar la prohibición moral de que la mujer llevase sus cabellos al descubierto. Apareció en Europa a finales del siglo XIII y su uso se popularizó entre las mujeres cortesanas hasta el punto de llevarse luego la crespina también entre las mujeres campesinas con sus trenzas largas a lo largo del rostro.

La mujer campesina medieval era la encargada de todas las tareas domésticas y la educación de los hijos, también se encargaba del ganado, el huerto y de la tierra de cultivo. Cuando su condición era soltera o viuda, a menudo, abandonaba el hogar para realizar trabajos de jornalera o doméstica.

En la Edad Media el trabajo manual de artesanos y campesinos, era el responsable de un lento, pero constante progreso en las herramientas y procesos productivos.

Era una sociedad muy estratificada y las capas bajas de la sociedad, en su mayoría campesinas, se advierte una ausencia generalizada de instrucción, tanto para los hombres como para las mujeres; éstas participan así de las conversaciones y de la vida social en posición de igualdad con sus maridos o hermanos. En un tipo de sociedad en el cual reina el analfabetismo, la transmisión oral de la cultura se realiza tanto a través de la madre o del padre a los hijos, como entre vecinos o vecinas, etc.

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Cofia mesonera medieval

La cofia de la mujer en la Edad Media servía para recogerse el cabello o para cubrirse la cabeza dando a conocer su condición de casada. Su mayor auge lo tuvo en el siglo XV.

Solían estar realizadas en telas de lienzo, lino, seda o eran de red. Exigía un trabajo de confección para amoldarla a la cabeza. Se sujetaba con agujas, alfileres y prendedores de pelo.

En la segunda mitad del siglo XV en España se prefirió cofias que dejaran lucir el cabello, por lo que se puso de moda una redonda, de lencería blanca, a veces adornada con un bordado. La forma de llevarla puesta siguió la moda de otros tocados: llegando hasta la frente o puesta ligeramente hacia atrás.

La mujer en la sociedad medieval, debía organizar la casa y estar al cuidado de los hijos. Eran muy pocas las que trabajaban fuera del ámbito familiar, de forma independiente aprendiendo un oficio artesano, o sirviendo en casas de nobles, o atendiendo tabernas o mesones que eran posadas donde los viajeros acudían a alimentarse o a descansar durante sus recorridos.

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