Trabucos medievales

El trabuco era un arma de fuego más corta y de mayor calibre que la escopeta ordinaria y con la boca ensanchada. Su cañón es corto y usualmente acampanado, por esto se puede decir que es un predecesor de la escopeta, adaptado para servicio militar y defensivo.

Trabuco del siglo XVIII - Trabucos medievales

Durante la Edad Media existió un arma de asedio, también llamada trabuco o, más frecuentemente, fundíbulo o trabuquete, es una clase de catapulta que no tiene nada que ver con el arma de fuego. Consistía básicamente en una enorme palanca que basculaba sobre un punto muy cercano a uno de sus extremos, del que pendía un enorme peso, que, al ser liberado, arrojaba el proyectil alojado en una honda suspendida del otro extermo. Al funcionar con un movimiento suave y progresivo, su estructura no sufría golpes, como le sucedía, por ejemplo, a la catapulta.

Trabuco austriaco siglo XVIII - Trabucos medievales

El trabuco era cargado con perdigones. Los cañones podían estar hechos de bronce o acero, pero su acampanamiento no era para incrementar la dispersión de los perdigones sino para facilitar la carga del arma. La boca acampanada es la característica definitoria de los trabucos, diferenciándolos de las carabinas de grueso calibre; la distinción entre el trabuco y el mosquetón es menos clara, ya que los mosquetones también podían cargarse con perdigones y algunos tenían la boca acampanada.

Pistola trabuco Londres siglo XVIII - Trabucos medievales

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