¿Qué es un Blasón?

El blasón es mucho más que un dibujo bonito: es un lenguaje visual y técnico que permite describir, transmitir y reconstruir escudos de armas con precisión. Surge de la heráldica, la disciplina medieval que inventó reglas y vocabulario para identificar a familias, instituciones y ciudades mediante símbolos repetibles y reconocibles. A través del blasón se narra identidad, linaje y honor usando colores, piezas y posiciones que tienen significado histórico y simbólico.

Definición y alcance

En sentido estricto, un blasón es la descripción formal —oral o escrita— de un escudo de armas usando un sistema terminológico propio. Por extensión, el término también se aplica al propio escudo o a las figuras que aparecen en él. La Real Academia Española recoge ambas acepciones: arte y objeto.

¿Qué significa “blasonar”?

Blasonar es la acción de redactar un blasón respetando las reglas heráldicas para que cualquier especialista pueda recrear el escudo exactamente a partir de la descripción. Es una forma de notación visual, comparable a una partitura para músicos: palabras que guían a quien lo reproduce.

Origen y etimología

La palabra proviene del francés blason, relacionada con la ciudad de Blois (antiguo Blesum) famosa por la fabricación de escudos en la Edad Media. Otras hipótesis etimológicas vinculan el término a raíces latinas o germánicas que aluden al arma, la gloria o la antorcha encendida, conceptos coherentes con la función simbólica del blasón.

Cuadro con escudos heráldicos de dos apellidos

Elementos básicos de un blasón

Un escudo heráldico se compone de varios elementos que el blasón ordena y nombra. Comprenderlos facilita la lectura e interpretación:

  • Campo: el fondo del escudo. Se nombra primero en la descripción (por ejemplo: de azur para azul).
  • Esmaltes: colores y metales (oro, plata; azur, gules, sinople, sable, púrpura). La regla gráfica importante: contraste entre metal y color.
  • Particiones: divisiones del campo (partido, cortado, jaquelado, etc.).
  • Figuras y piezas: leones, águilas, cruces, fajas, bandas, saltos, flores, armas, animales, etc. Cada figura puede llevar una posición específica (pasante, rampante, afrontado).
  • Timbre y complementos: yelmo, casco, corona, lambrequines, soportes, divisa o lema y escusón.

Ejemplo de blasonamiento

Un ejemplo clásico: "De gules, una faja de oro cargada de tres leones pasantes de púrpura".
Orden de lectura: primero el campo (de gules), luego la pieza principal (una faja de oro) y finalmente las figuras que la ocupan (tres leones pasantes) con su esmalte (de púrpura).

Reglas y convenciones

La heráldica establece convenciones concisas para evitar ambigüedad:

  • Siempre describir primero el campo y luego las piezas.
  • Usar términos estándar para colores y piezas.
  • Respetar el principio de contraste (metal sobre color o color sobre metal).
  • Cuando hay varios elementos, priorizar la pieza de honor (lo más significativo visualmente).

Ilustración de elementos heráldicos

Historia y función social

Los blasones nacieron en el siglo XII como respuesta práctica: los yelmos impedían reconocer rostros en batalla, así que los símbolos sobre escudos y estandartes identificaban a caballeros y casas. Con el tiempo se convirtieron en marcas de propiedad intelectual, señales de legitimidad y testimonios genealógicos. Gobiernos, corporaciones, universidades y familias los adoptaron como emblemas oficiales.

Interpretación y usos modernos

Hoy el blasón sigue en uso en contextos oficiales y culturales: sellos, fachadas, documentos genealógicos, emblemas municipales o universitarios. También es un recurso estético en diseño y arte tradicional, con la diferencia de que la heráldica clásica exige reglas si se pretende autenticidad histórica.

  • Leer un escudo implica identificar esmaltes, piezas, posiciones y acompañamientos.
  • Crear un blasón requiere coherencia simbólica y respeto por las normas heráldicas si se busca fidelidad histórica.

Elemento Significado habitual Ejemplo gráfico
Faja Ceñidor, honor militar Franja horizontal en la parte central
Cruz Fe, devoción, arma simbólica Cruz que puede ocupar todo el escudo
León Valor y nobleza León rampante o pasante
Escusón Distinción u honor añadido Pequeño escudo superpuesto en el centro

Consejos para quien quiere aprender a blasonar

  • Estudia vocabulario básico: esmaltes, piezas, particiones y timbre.
  • Practica con ejemplos históricos y compara descripciones con imágenes.
  • Consulta tratados heráldicos para comprender matices (posiciones, tamaños, cortes).

El blasón es, por tanto, una mezcla de arte, lenguaje técnico e historia. Saber blasonar permite no solo describir un escudo, sino leer la identidad simbólica que condicionó su origen y su evolución.

 WhatsApp (+34) 690 26 82 33